24/4/17

MEDITACIÓN PARA MEJORAR LA INTELIGENCIA

MEDITACIÓN PARA MEJORAR LA INTELIGENCIA

Con tan solo media hora de meditación diaria, tu cerebro se volverá mucho más inteligente.

¿Sabías que las neuronas pueden volver a nacer? Claro que es posible.

Avances científicos han comprobado que la muerte de las células nerviosas y neuronas pueden volver a regenerarse. Esto tiene el nombre de Neurogénesis.

La Neurogénesis es la formación de nuevas células gliales y neuronas, o sea nuevas células cerebrales. Antiguamente se creía que este proceso solo era en las primeras etapas del desarrollo cognitivo, pero al final del siglo XX, investigaciones dan la evidencia que en algunas partes del cerebro esta neurogénesis también se hace efectiva en la edad adulta.

Se puede favorecer y estimular la generación de nuevas células cerebrales, si realizamos cotidianamente acciones sencillas.

En la edad adulta esta neurogénesis es una contribución para prevenir enfermedades neurodegenerativas y también para incrementar en áreas del cerebro el rendimiento cognitiva.

Te damos algunas técnicas para que estas nuevas neuronas se estimulen:

– Dieta baja en calorías:

Al no consumir tantas calorías, se regeneran nuevas células cerebrales. El estrés se genera al no cumplir con los requerimientos energéticos del organismo, estimula al cerebro y ayuda favoreciendo al nacimiento de neuronas, además una alimentación correcta es muy necesaria para el buen rendimiento cerebral.

-Ejercicio físico:

Tener un ejercicio físico a lo largo de toda la vida, es una de las formas más estudiadas y conocidas para estimular la neurogénesis adulta.

Según científicos salir a correr, trotar o andar en bicicleta es lo mejor para la estimulación de la neurogénesis. Además sirve para activar nuestra inteligencia.


-La meditación:

No solo trae beneficios psicológicos y emocionales, sino que también cambia nuestra estructura cerebral.

La meditación ayuda a ser más inteligente. Esto se trata de tener más habilidad para mantener la concentración, controlar el estrés y ansiedad y aumentar la inteligencia emocional.

Se descubrió que la meditación cambia efectivamente la estructura del cerebro.


-Tomar té verde, comer pescado, arándanos y cúrcuma:


Son alimentos que poseen comprobadas propiedades neuroestimulantes.


-Chocolate, vino y maní:

El chocolate de buena calidad que contiene cacao puro posee flavonoles que es una molécula que reactiva la actividad neuronal del hipocampo, en donde nace la
construcción de los recuerdos.

El chocolate no debe ser tan procesado, ya que se destruyen los flavonoles llevando a la pérdida de memoria relacionada con la edad y no con algún tipo de enfermedad neurodegenerativa.

El vino es un antioxidante natural que mejora y favorece la circulación de la sangre, junto con el maní.

Actualmente científicos descubrieron un compuesto antioxidante llamado resveratrol que potencia la actividad neuronal en el hipocampo, como los flavonoles del cacao, que está en el maní y las uvas.

El resveratrol combate afortunadamente la pérdida de memoria que se relaciona con enfermedades como Alzheimer. También este compuesto puede estar presente en moras, frambuesas y arándanos.

Por supuesto que esto debes consumirlo en forma equilibrada y no en exceso.



16/4/17

El optimismo podría reducir el riesgo de accidente cerebrovascular [16-4-17]


El optimismo podría reducir el riesgo de accidente cerebrovascular

Un estudio de dos años halló que los más optimistas eran los menos propensos a sufrir un ACV


Mientras más optimista sea, menos probable es que sufra un accidente cerebrovascular (ACV), sugiere un estudio reciente.

"El optimismo protege del ACV", aseguró el investigador Eric Kim, estudiante doctoral de la Universidad de Michigan. Aunque no se trata de una relación causal, Kim y colegas hallaron una asociación significativa.

El hallazgo aparece en la edición en línea del 21 de julio de la revista Stroke.

Kim señaló que la posible protección contra los ACV alarga la lista de beneficios de salud relacionados con el optimismo. Varios estudios ya han hallado que las personas más optimistas tienen un sistema inmunitario más saludable, se sanan más rápido de las heridas, tienen un menor riesgo de enfermedad cardiaca y otros beneficios, señaló.

Para el nuevo estudio, Kim y colegas observaron datos del Estudio de salud y jubilación. Se trata de una muestra nacionalmente representativa de adultos de EE. UU. mayores de 50 años.

El equipo estudió los resultados de pruebas estándares de optimismo para 6,044 hombres y mujeres. Al inicio del estudio, ninguno había sufrido un accidente cerebrovascular. La puntuación de optimismo se basó en una escala de 16 puntos. Los participantes autoevaluaron su salud, y el equipo les dio seguimiento durante dos años. Hubo 88 casos de ACV en el periodo de seguimiento.

Tras ajustar por la edad, cada aumento de una unidad en la puntuación de optimismo redujo el riesgo de ACV en alrededor de nueve por ciento, dijo Kim.

Los investigadores también ajustaron por otros factores como tabaquismo, uso de alcohol, raza, sexo, estado civil, presión arterial, enfermedades crónicas, enfermedad mental, índice de masa corporal y nivel de actividad física. Hallaron que la asociación entre el optimismo y un menor riesgo de ACV seguía siendo robusta.

¿Cómo se explica esa asociación? Una posibilidad es que los que esperan las mejores cosas de la vida toman medidas para fomentar su salud, apuntó Kim.

Otra posibilidad es un efecto biológico, señaló. "Creemos que el optimismo puede impactar el funcionamiento de forma similar que la depresión", planteó.

Un estudio distinto de investigadores finlandeses halló una relación entre un pesimismo bajo y un menor riesgo de ACV, pero no entre el optimismo y el ACV. Kim espera seguir su investigación, e incluir un enfoque sobre lo que impulsa la relación entre el optimismo y un menor riesgo de ACV.

El estudio recibió financiación parcial del Pioneer Portfolio de la Robert Wood Johnson Foundation a través del Centro de Psicología Positiva de la Universidad de Pensilvania.

El Dr. Martin Seligman, que dirige el centro e investiga el optimismo hace mucho tiempo, asegura que el hallazgo reciente es "un nuevo descubrimiento importante".

Dijo que ya se ha relacionado el optimismo con protección contra los ataques cardiacos.

"Dado que el optimismo es algo que puede enseñarse, esto implica que un ensayo que enseñe optimismo a los pesimistas en riesgo de accidente cerebrovascular podría ser realmente beneficioso para la salud pública", aseguró.

Hermann Nabi, otro experto del Instituto Nacional de Investigación en Salud y Médica de Francia, ha estudiado el pesimismo y el riesgo de ACV.

Dijo que los resultados eran interesantes pero también notó algunas limitaciones, como los antecedentes autorreportados de ACV y el seguimiento limitado. Aún así, asegura que los nuevos hallazgos son "una contribución importante a esta línea de investigación".

Kim enfatizó que definitivamente se puede aprender optimismo.

¿Cómo definir el optimismo? "El optimismo no se limita a la falta de ansiedad o depresión", señaló Kim. Una persona que busca ayuda por ansiedad o depresión puede pasar de un menos diez a cero o neutral en una escala, apuntó.

"El optimismo puede llevarle a las cifras positivas", dijo.

19/3/17

Dieta para su mente [19-3-17]


Dieta para su mente

Comer más pescado, vegetales y aceite de oliva disminuye el ritmo de deterioro de su intelecto.

La dieta mediterránea -que enfatiza en la ingestión de vegetales, pescado y aceite de oliva y cantidades moderadas de vino- podría estar asociada a un menor deterioro mental en los adultos mayores.

Algunos estudios han sugerido que la dieta tiene un impacto positivo en el cerebro, pero no presentaban una evidencia fuerte. Un nuevo informe analiza los datos de un estudio longitudinal que se hace con 3,790 residentes de Chicago, de 65 años o más, que comenzó en 1993 y que se llama Chicago Health and Aging Proyect.

Los investigadores midieron la agudeza mental de los participantes en intervalos de tres años y evaluaron su grado de apego a la dieta mediterránea utilizando una escala de 55 puntos.

Las puntuaciones más altas fueron asociadas con tasas más bajas de deterioro mental, incluso luego de controlar factores como el consumo de tabaco, la educación, la obesidad, y la hipertensión.

El investigador principal y profesor asociado de nutrición en el Rush Medical College, de Chicago, dijo que el nivel de apego a dicho régimen alimentario hacía una gran diferencia. Los participantes que obtuvieron las puntuaciones más altas en la escala de evaluación tenían un nivel cognitivo como el de personas dos años menores que el de aquellos que obtuvieron las puntuaciones más bajas.

El estudio, publicado en The American Journal of Clinical Nutrition, tiene un alto grado de validez por el diseño de la investigación, la cantidad de personas que participaron y el formulario validado sobre el régimen alimenticio.

16/3/17

El cerebro fija en la memoria mientras duerme la información que recibe durante el día [16-3-17]


El cerebro fija en la memoria mientras duerme la información que recibe durante el día

Nuestro cerebro acumula información durante el día pero, ¿cómo la registra en nuestra memoria? ¿Qué hace que esta memoria perdure en el tiempo? Uno de los mecanismos principales es la consolidación de la memoria. De todo lo que vemos o aprendemos durante el día, el cerebro filtra qué olvidaremos y qué recordaremos.

Según la literatura científica, el momento óptimo para esta consolidación es mientras dormimos. Y se produce gracias a la reactivación de la información.

Ahora, investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell), de la Universidad de Barcelona y del Hospital de Bellvitge han demostrado por primera vez en humanos el papel clave del hipocampo –estructura cerebral relacionada con la memoria– en los procesos de reactivación y consolidación de la memoria.

El estudio se ha realizado en pacientes de un tipo de epilepsia que se caracteriza por una atrofia y alteración de las neuronas del hipocampo. Esta alteración puede ser en uno de los dos hipocampos (epilepsia unilateral) o en ambos (bilateral).

Así, mientras los pacientes estaban ingresados antes de ser operados se les realizó una prueba para ver si la reactivación durante el sueño de la información recibida durante el día producía beneficios en la consolidación de la memoria.

Cómo se realizó el test


"Antes de ir a dormir se les presentaba una serie de parejas de sonidos e imágenes (por ejemplo, un aplauso correspondía a la imagen de una mesa), y se les pedía que se aprendieran las parejas asociadas. Durante la noche, en una fase profunda del sueño, se les repetía la mitad de los sonidos aprendidos y a primera hora de la mañana se les preguntaba por las asociaciones”, explica Luis Fuentemilla, coordinador del estudio.

En el grupo control –sin daños en el hipocampo– y en los pacientes con epilepsia unilateral –con solo uno de los hipocampos dañados– se observó que recordaban mejor las asociaciones que se habían reactivado durante la noche. En cambio, en los pacientes que tenían los dos hipocampos dañados no tenían ningún beneficio.

"Esta es la prueba que demuestra el papel clave que juega el hipocampo en el reactivación y consolidación de la memoria", subraya Fuentemilla. Para los autores, este descubrimiento podría servir para experimentar con terapias que incluyan la reactivación de la memoria durante el sueño en pacientes con lesiones cerebrales, pero también podría abrir una nueva línea de investigación sobre cuáles son los mecanismos neuronales que sirven para fijar lo que aprendemos.
 

22/2/17

El entrenamiento musical podría ayudar a mantener el cerebro sano al envejecer [22-2-17]


El entrenamiento musical podría ayudar a mantener el cerebro sano al envejecer

Un estudio muestra que a las personas mayores que tenían el mayor grado de experiencia musical obtuvieron las puntuaciones más altas en pruebas cognitivas


Las lecciones de música podrían ayudar a mantener al cerebro sano a medida que la gente envejece, según sugiere un estudio reciente.

Investigadores del Centro Médico de la Universidad de Kansas distribuyeron a 70 adultos sanos de entre 60 y 83 años de edad en tres o más grupos según su experiencia musical, sin entrenamiento en música, entre uno y nueve años de lecciones de música y al menos diez años de estudios musicales.

Más de la mitad de los que tenían experiencia musical estudió piano, alrededor de una cuarta parte tocaba instrumentos de viento como la flauta o el clarinete, y los demás tocaban instrumentos de cuerda, percusión o de metal.

Los participantes, que tenían niveles similares de forma física y educación, y no sufrían de alzhéimer, se sometieron a varias pruebas cognitivas. A los que tenían la mayor experiencia musical les fue mejor en las pruebas de agudeza mental, seguidos por los que tenían menos estudios musicales y los que nunca tomaron lecciones de música.

En comparación con los que no eran músicos, las personas que tenían un alto nivel de experiencia musical tuvieron puntuaciones mucho mayores en las pruebas cognitivas, entre ellas las que se relacionaban con la memoria visual espacial, nombrar objetos y la capacidad del cerebro de adaptarse a información nueva (flexibilidad cognitiva).

Los beneficios de los estudios musicales siguieron siendo obvios incluso en aquellos que ya no tocaban un instrumento, señalaron los investigadores.

El estudio aparece en línea en la revista Neuropsychology.

"La actividad musical durante toda la vida podría servir como un ejercicio cognitivo desafiante, haciendo que el cerebro esté en mejor forma y sea más capaz de incorporar los desafíos del envejecimiento", afirmó en un comunicado de prensa la investigadora líder Brenda Hanna-Pladdy.

Hanna-Plady, ahora profesora asistente de neurología en la facultad de medicina de la Universidad Emory, añadió que "dado que estudiar un instrumento requiere de años de práctica y aprendizaje, quizás cree conexiones alternativas en el cerebro que podrían compensar por los declives cognitivos cuando envejecemos".

19/2/17

El cerebro también canturrea sus melodías preferidas [19-2-17]


El cerebro también canturrea sus melodías preferidas

El ritmo de las neuronas. La música es llave de la memoria, la emoción y la inteligencia.


Nos habrá pasado algún día, seguramente, escuchar en la radio una vieja canción de nuestra infancia y que eso nos retrotraiga a los albores de nuestra vida como una película que empieza a pasar de nuevo por la mente. O pasear por algún lugar remoto del extranjero y que sea cierta música la que despierte la melancolía por el lugar de donde somos .

¿Qué cualidad tiene entonces la música que parece actuar, en muchos casos, como llave que moviliza mecanismos como la memoria, la emoción, la inteligencia humana ? Aunque los neurocientíficos recién están empezando a descubrir cómo nuestros cerebros procesan la música, existe evidencia de activación compleja y generalizada en muchas áreas del cerebro cuando uno toca, escucha o se imagina mentalmente música.

El cerebro es modificado por la música y la exposición a la música podría aumentar el funcionamiento emocional y cognitivo.

Un estudio reciente publicado en la prestigiosa revista Nature Neuroscience demostró, por primera vez, que escuchar música libera la misma sustancia química en el cerebro que la comida, el sexo e, incluso, las drogas : la dopamina . Esta molécula está muy fuertemente vinculada a los circuitos de recompensa en nuestro sistema nervioso.

Para evaluar el mecanismo biológico detrás de una experiencia musical agradable, el equipo utilizó neuroimágenes funcionales (que nos permiten ir visualizando, en tiempo real, qué áreas del cerebro se activan frente a distintos estímulos) y captar cambios en la temperatura corporal, la conductividad de la piel, la frecuencia cardíaca y la respiración, que los participantes sentían en respuesta a sus canciones favoritas.

Los investigadores encontraron que la dopamina se libera en dos áreas del cerebro: en primer lugar, en anticipación a un pico musical, en el núcleo caudado , clave en el aprendizaje y la memoria; a continuación, durante la experiencia máxima, en el núcleo accumbens , un sitio clave de las vías de recompensa y el placer. Nuestra experiencia con la música también puede variar los patrones de actividad en nuestro cerebro.

Otra cuestión relevante es pensar los mecanismos que se activan para la ejecución musical . En músicos expertos existe una mayor densidad de conexiones entre distintas estructuras del cerebro, a fin de afianzar la coordinación, por ejemplo, de las secuencias motoras necesarias para tocar un instrumento. Esta capacidad del cerebro de ir reorganizándose para alimentar la alta demanda de actividad musical es crucial también porque permite pensar en la utilización de la música para la rehabilitación .

De hecho, investigadores de la Universidad de Harvard han entrenado con ciertos tonos musicales a pacientes que habían sufrido un accidente cerebrovascular, que había afectado su capacidad para comunicarse de manera oral. Observaron que, tras un intenso entrenamiento, se habían remodelado las áreas “sanas” para compensar la falta de funcionamiento de las áreas afectadas por el accidente.

Estas reflexiones nos permiten reconsiderar la simple y reiterada definición que da cuenta de que la música es un arte que combina mucho más que los sonidos.

16/2/17

El aterrador síndrome que impide controlar las acciones que realiza tu propia mano

El aterrador síndrome que impide controlar las acciones que realiza tu propia mano

Imagina despertarte en el medio de la noche con dificultades para respirar porque una de tus manos está sobre tu garganta. Imagina que tratas de quitarla con la otra mano, pero te cuesta mucho hacerlo.


bbc.com

Puede parecer la escena de una película de terror, pero no lo es, es lo que ha vivido personas que sufren de una rara condición médica conocida como el síndrome de la mano ajena, anárquica o alienígena.

Para quienes lo padecen, la experiencia puede ser aterradora. Describen tener la sensación de que la mano tiene vida propia porque ellos no pueden controlar lo que hace, actúa de manera autónoma en contra de su voluntad.

"Es uno de los fenómenos más interesantes en el campo de la neurología. La mano realiza movimientos precisos con un objetivo y, sin embargo, quienes lo sufren afirman que estas acciones son involuntarias", indica Sergio Della Sala, profesor de neurología de la Universidad de Edimburgo, en Reino Unido, quien ha estudiado el síndrome durante años y ha publicado varias investigaciones al respecto.


Incontrolable


La forma en la que se manifiesta esta dolencia es variada.

La mano de Karen Byrne, una mujer de 55 años que vive en New Jersey, Estados Unidos, trataba de golpearla y abofetearla. Pero eso no era lo único que hacía.

Durante una consulta médica, el especialista que trataba a Byrne le preguntó a la mujer por qué estaba desabotonándose la camisa.

"No tenía ni idea de que mi mano izquierda estaba abriendo los botones. Con la derecha, los volví a abotonar. Apenas terminé, la izquierda volvió a hacer lo mismo. En otras ocasiones, sacaba cosas que tenía en mi cartera y yo ni me daba cuenta", le contó Byrne a la BBC.

La experiencia de una paciente de 77 años, también diagnosticada con este síndrome, fue diferente.

La mujer relató que, mientras veía la televisión, su mano izquierda empezó a acariciarle el rostro y el cabello. Trató de impedir los movimientos con su mano derecha, pero no lo logró. Durante media hora, su mano izquierda siguió acariciándola.

Su caso fue analizado por el Centro de Ciencias de la Salud de la Escuela de Medicina de la Universidad de Texas, en Estados Unidos.


¿Por qué ocurre?


Un estudio acerca del síndrome de la mano alienígena publicado en la Revista de Neurología refiere que, generalmente, las acciones son desencadenadas por los objetos que se encuentran cerca de quienes lo sufren.

"Está asociado con la manipulación compulsiva de objetos, con el manoseo y la acción de agarrar algo. Esto suele ocurrir con más frecuencia cuando la persona está cansada o ansiosa", se explica en la investigación.

Algunos pacientes han reportado que, estando en tiendas, la mano que no pueden controlar agarra objetos y los introduce en sus bolsillos. En otras ocasiones, cuando hay personas cerca, las indiscreciones pueden ser peores.

Las personas que padecen esta condición han sufrido una lesión en el cerebro, particularmente en el cuerpo calloso, el haz de fibras nerviosas que comunica a los dos hemisferios cerebrales para que trabajen de forma conjunta y complementaria.

En el caso de Byrne, por ejemplo, el síndrome se desarrolló tras una cirugía en el cuerpo calloso a la que se sometió a los 27 años para controlar su epilepsia, una condición de la que había sufrido desde los 10 años.


Impacto

Aneurismas y accidentes cerebrovasculares también pueden ocasionar el síndrome, según indica Della Sala en un artículo publicado por la Sociedad Psicológica Británica.

El especialista también se refiere al impacto que tiene la condición en la vida diaria de quien lo sufre y de quienes están a su alrededor.

Relata el caso de una paciente cuya mano agarró las espinas de pescado que habían quedado en un plato durante una cena y se las metió en la boca. Poco después, la mano agarró el helado de otro comensal, y cuando la otra mano trató de intervenir para devolverle el helado a su dueño, el forcejeo entre ambas tumbó el postre al piso.

Della Sala cuenta que la mujer estaba extremadamente avergonzada.

Según un estudio elaborado por las universidades de Pensilvania, Columbia y el Centro Médico Maimonides, en Estados Unidos, no hay tratamientos recomendados para tratar esta condición.

En algunos casos, hay fármacos que ayudan a controlar los movimientos de la mano. En otros, se prueban estrategias de rehabilitación que sean útiles para el paciente en su día a día. Una de ellas es la de distraer a la mano con algún objeto o tratar de meterla en un bolsillo.

3/2/17

El verano dispara las cefaleas [3-2-17]


El verano dispara las cefaleas

Neurólogos advierten de que el verano incrementa los dolores de cabeza

Exhaustos del ajetreo de todo el año, el verano, entendido como ruptura, se presenta como el remedio para todos los males, excepto para aquellos que sufran cefaleas.

La  Sociedad Española de Neurología (SEN) advierte de que "el calor y la propia claridad del verano" son el caldo de cultivo para los dolores de cabeza y señala que el estío es la época en la que estas patologías se desarrollan con más facilidad, principalmente en los días calurosos.

La dilatación de las arterias cuando el termómetro se dispara provocan riesgo de sufrir estos trastornos, sobre todo entre aquellos que no las padecen habitualmente.

Ruptura de rutina

El hombre es un ser de costumbres y el migrañoso "enemigo de romper la rutina", dice el coordinador del Grupo de Estudios de Cefaleas de la SEN, Samuel Díaz.

El neurólogo señala que la ruptura de horarios que impone el verano -de comidas y sueño- unidos al propio carácter de esta época , "como los cambios de temperatura o el aire acondicionado" contribuyen a acrecentar el dolor de cabeza.

¿Cómo evitarlo?  Díaz recomienda  aprovechar esta época para relajarse, pero sin dejarse llevar demasiado por el aliciente de ruptura del verano. Así, por ejemplo, aconseja  " no alterar en exceso los ritmos biológicos", y recomienda madrugar.

Según Díaz, los migrañosos son "muy sensibles", y añade: "La puerta de entrada de los estímulos al cerebro está demasiado abierta". Por eso cuando padecen una cefalea aguda necesitan estar a oscuras, quietos y en silencio. "Es como una resaca", señala.

El facultativo explica que los enfermos de cefalea, quienes la sufren de forma habitual -"entre una y dos veces al mes", matiza- lo pasan "muy mal". Los enfermos crónicos incluso deben someterse a un tratamiento preventivo para que la enfermedad no suponga una merma en su calidad de vida.

31/1/17

El amor modifica el cerebro [31-1-17]


El amor modifica el cerebro

¿Qué provoca estar enamorado en nuestro cerebro? Una investigación llevada a cabo por la Universidad de Ciencias y Tecnología de Hanui (China) ha determinado que el amor cambia el cerebro; literalmente, ya que más de 10 áreas del cerebro sufren modificaciones en sus niveles de actividad cuando nos encontramos en ese estado motivacional en el que deseamos mantener una relación estrecha con alguien muy concreto.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores realizaron un experimento con 100 alumnos de universidad que fueron divididos en tres grupos: los que afirmaban estar enamorados, los que no tenían pareja y los que habían terminado una relación hacía poco tiempo. A todos ellos se les pidió que dejaran la mente en blanco y se les realizó una prueba de resonancia magnética funcional (fMRI) para registrar los niveles de actividad en las distintas áreas del cerebro.

El examen de los datos reveló que el cerebro de los participantes enamorados presentaba al menos una docena de zonas de forma distinta, que se activaban de manera coordinada solo en ellos y que registraban un aumento de actividad constante. En el resto de participantes, la única actividad destacada fue la del núcleo caudado. Estos resultados evidencian que el amor incrementa la actividad en las áreas del cerebro relacionadas con la motivación, las redes cognitivas, la recompensa o las aptitudes sociales y, cuanto más tiempo ha transcurrido desde una ruptura sentimental, más baja es la actividad en estas zonas, según los resultados de los escáneres cerebrales.

“Es la primera prueba empírica de que el amor altera la arquitectura funcional del cerebro”, apuntan los autores. Y es que es el primer estudio que registra la actividad del cerebro en estado de reposo de jóvenes enamorados y compara esta actividad cerebral con la de jóvenes que sin pareja.

El estudio ha sido publicado en la revista Frontiers of Human Neurosicence.

28/1/17

Las claves de la memoria fotográfica

Las claves de la memoria fotográfica

Se estima que 8 de cada 100 niños poseen memoria fotográfica. ¿Y entre los adultos?

muyinteresante.es

La memoria fotográfica, también denominada memoria eidética o hipermnesia es muy poco común en adultos pero entre el 2% y 10% de los niños la experimenta a muy temprana edad; sin embargo, esta capacidad tiende a desaparecer tras los seis años de edad, momento en el que los más pequeños aprenden nuevas formas de procesar la información y la memoria fotográfica deja de ser crucial en el aprendizaje.

Esta capacidad de recordar la información con un nivel de detalle extremadamente preciso no es hereditaria y si no se diagnostica a tiempo y, por tanto, no se entrena ni se cultiva, la habilidad acaba diluyéndose para finalmente desaparecer.

Como curiosidad, las personas con memoria fotográfica cuando se esfuerzan en recordar una escena al milímetro, mueven sus ojos como si estuvieran escaneando la imagen o escena que están recuperando de su cerebro directamente desde su perspectiva visual (como si estuviera ahí aún). Como contrapartida, si pronuncian una palabra o frase corta en los segundos de recuperación de recuerdos, la calidad de la imagen eidética se debilita, según explica la revista Scientific American.

Por el momento no existen estudios que aclaren con suficiente evidencia científica que la memoria fotográfica pueda ser entrenada o aprendida. Y, pese a todo, los mecanismos subyacentes a la memoria fotográfica y cómo poder desarrollarla son aún un misterio.